Pisa: de la Piazza del Duomo a la ribera del Arno

Los días fríos de febrero se sentían intensamente en toda la Toscana. Los muros humedecidos por el rocío, donde el sol llega sólo en ocasiones, lograban hacer aún más pálida la imagen brumosa de las mañanas. Sin embargo esa tarde, cuando llegué a Pisa, las nubes dejaron pasar los primeros rayos del día, pintando el…

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